La Ley de Extranjería de 2003 ha aumentado las atribuciones y potestades de la administración pública española y las obligaciones de los extranjeros. Colisiona con principios fundamentales de nuestro ordenamiento jurídico-constitucional. Frente a esa línea legislativa, proponemos una reforma sustancial por la que: (1) deje de ser infracción el encontrarse un extranjero en España sin autorización oficial; (2) se haga permanente un proceso de regularización por prescripción adquisitiva de la condi…
Read moreLa Ley de Extranjería de 2003 ha aumentado las atribuciones y potestades de la administración pública española y las obligaciones de los extranjeros. Colisiona con principios fundamentales de nuestro ordenamiento jurídico-constitucional. Frente a esa línea legislativa, proponemos una reforma sustancial por la que: (1) deje de ser infracción el encontrarse un extranjero en España sin autorización oficial; (2) se haga permanente un proceso de regularización por prescripción adquisitiva de la condición de residente; y (3) se incorporen los valores jurídicos de la hermandad humana, los vínculos históricos, la misericordia, la hospitalidad, la libertad, la amistad y el amor así como los principios de una globalización con rostro humano, gratitud, arraigabilidad e interés nacional.