Resumen: El artículo analiza e interpreta la novela de Unamuno Abel Sánchez (1917) desde la teoría mimética de René Girard, en diálogo con otras aportaciones teóricas. El pensamiento interdisciplinar de Girard permite comprender, desde un marco conceptual integrador, la personalidad y la evolución trágica de Joaquín: el antagonista envidioso, cuyo deseo y acción son puras reacciones miméticas al deseo y la acción de Abel: su modelo, mediador y rival. A partir de la universalidad del deseo miméti…
Read moreResumen: El artículo analiza e interpreta la novela de Unamuno Abel Sánchez (1917) desde la teoría mimética de René Girard, en diálogo con otras aportaciones teóricas. El pensamiento interdisciplinar de Girard permite comprender, desde un marco conceptual integrador, la personalidad y la evolución trágica de Joaquín: el antagonista envidioso, cuyo deseo y acción son puras reacciones miméticas al deseo y la acción de Abel: su modelo, mediador y rival. A partir de la universalidad del deseo mimético y la rivalidad conflictiva propuesta por Girard, se argumenta que el deseo envidioso y la agonía de Joaquín, aunque extremas, son representaciones esenciales de la condición humana. Por ello, el lector empatiza no solo con su sufrimiento, sino también con la naturaleza universal de su deseo conflictivo, que revela una faceta trágica inherente al ser humano. Abstract: This article analyses and interprets Unamuno’s novel Abel Sánchez (1917) from the perspective of René Girard’s mimetic theory, in dialogue with other theoretical contributions. Girard’s interdisciplinary thinking allows us to understand, from an integrative conceptual framework, the personality and tragic evolution of Joaquín: the envious antagonist, whose desire and action are pure mimetic reactions to the desire and action of Abel: his model, mediator and rival. Based on the universality of mimetic desire and the conflicting rivalry proposed by Girard, it is argued that Joaquín’s envious desire and agony, although extreme, are essential representations of the human condition. Therefore, the reader empathizes not only with his suffering, but also with the universal nature of his conflicting desire, which reveals a tragic facet inherent to the human being.