El cuerpo como realidad radical en la actividad humana es una tesis común al pensamiento fenomenológico, desde su origen en la obra Edmund Husserl, en las de Maurice Merleau-Ponty y Michel Henry, hasta las corrientes postfenomenológicas, entre las que se encuentran Don Ihde y la escuela estadounidense. Como tesis complementaria, destacan la presencia del cuerpo en las tecnologías: su profunda interacción y su integración, generando una cierta extensión corporal que hace de usuario y dispositivo …
Read moreEl cuerpo como realidad radical en la actividad humana es una tesis común al pensamiento fenomenológico, desde su origen en la obra Edmund Husserl, en las de Maurice Merleau-Ponty y Michel Henry, hasta las corrientes postfenomenológicas, entre las que se encuentran Don Ihde y la escuela estadounidense. Como tesis complementaria, destacan la presencia del cuerpo en las tecnologías: su profunda interacción y su integración, generando una cierta extensión corporal que hace de usuario y dispositivo tecnológico un entorno de retroalimentación intencional por el que fluye la materia de lo vivido. A través de la síntesis de técnicas anteriores, los medios digitales han profundizado en esta capacidad de integración: en incorporación y representación, en hardware y software, múltiples formas de extensión corporal son experimentables. De la construcción de estas corporalidades alternativas surge el relato de un cuerpo digital como ‘cuerpo real’, controlado por nosotros, plenamente equivalente y semejante. En el presente texto proponemos un breve análisis de la corporalidad digital basado en las reflexiones fenomenológicas, especialmente aquellas en torno a la autopercepción táctil, a modo de vía de fundamentación para un criterio de identidad corporal aplicable a dichas tecnologías y que reivindique la experiencia originaria y carnal del usuario.