El giro pragmatista en filosofía de la ciencia comenzó a gestarse a principios de los años ochenta, impulsado por el agotamiento de la orientación teoreticista característica del empirismo lógico que había dominado los grandes debates de la disciplina: la explicación y la representación científica, el debate entre realismo y antirrealismo y la teoría de la verdad. A partir de entonces, numerosos filósofos de la ciencia retomaron propuestas del pragmatismo norteamericano y las aplicaron al anális…
Read moreEl giro pragmatista en filosofía de la ciencia comenzó a gestarse a principios de los años ochenta, impulsado por el agotamiento de la orientación teoreticista característica del empirismo lógico que había dominado los grandes debates de la disciplina: la explicación y la representación científica, el debate entre realismo y antirrealismo y la teoría de la verdad. A partir de entonces, numerosos filósofos de la ciencia retomaron propuestas del pragmatismo norteamericano y las aplicaron al análisis de las prácticas científicas, dando lugar a la proliferación de nuevas perspectivas que, lejos de abandonar la reflexión general sobre cuestiones comunes a todas las ciencias (cfr. Diéguez, 2010), ofrecen una nueva manera de abordar estos problemas.
Esta entrada se estructura en cinco secciones. En la primera sección se distinguen las estrategias comunes que atraviesan a las distintas filosofías pragmatistas de la ciencia, incluyendo el enfoque naturalista, la atención a las prácticas científicas, la contextualización del conocimiento en función de los objetivos de la investigación, el minimalismo metafísico y la interrelación entre hechos y valores. A partir de este marco general, revisamos cómo los problemas clásicos en filosofía de la ciencia se han abordado desde una perspectiva pragmatista: la explicación científica (sección 2), la representación científica (sección 3), el problema del realismo (sección 4) y el problema de la verdad (sección 5).