En el contexto de un proyecto de investigación dirigido al estudio de la comprensión de la realidad personal y su dignidad en el fundador de la Escuela de Salamanca, merecían una atención específica. Por un lado, el pensamiento de Santo Tomás está en la base de la elaboración intelectual salmantina. Como es sabido, la Universidad de Salamanca había configurado su Facultad de Teología a imagen de la de París, los maestros de Teología enseñaban, además de los libros sagrados en la cátedra de Bibli…
Read moreEn el contexto de un proyecto de investigación dirigido al estudio de la comprensión de la realidad personal y su dignidad en el fundador de la Escuela de Salamanca, merecían una atención específica. Por un lado, el pensamiento de Santo Tomás está en la base de la elaboración intelectual salmantina. Como es sabido, la Universidad de Salamanca había configurado su Facultad de Teología a imagen de la de París, los maestros de Teología enseñaban, además de los libros sagrados en la cátedra de Biblia, las Sententiae in quatuor libris distinctae o Quattuor libri Sententiarum, de Pedro Lombardo, desde
1155-58 hasta bien entrado el siglo XVII. Sin embargo, se estaba afianzando en Europa el tomismo en los conventos y estudios internos de la orden de Predicadores, sustituyendo progresivamente las Sententiae por la Summa Theologiae de Santo Tomás. Es la obra que elaboró el de Aquino en los últimos años de su vida entre Roma y París (cuando renuncia a comentar por segunda vez las Sententiae lombardiana, dejándola inconclusa en la tertia pars, que sus alumnos completaron con un suplementa con las partes correspondientes obtenidas de los comentarios al texto
de Pedro Lombardo). Un texto pensado para aportar a los jóvenes dominicos una formación integral en teología dogmática y moral, solventando lagunas de otros textos de la época. Esta sustitución que Vitoria aprende en el Convento de Santiago (Saint Jacques) de París y realiza en su aula de facto, es una de las innovaciones docentes de Vitoria (aunque) tenía a sus espaldas una historia significativa de promoción del tomismo que Salamanca) facilitó la renovación intelectual y su aportación significativa a la comprensión de un mundo en cambio. Por otro lado, Tomás de Aquino no sólo contribuye con un texto, también lo hace con un espíritu. El Doctor Angélico no opta entre tradiciones aparentemente incompatibles, como, por ejemplo, platonismo y agustinismo contra aristotelismo, sino que elabora un proyecto en el que cada una ocupa un lugar sin traicionarlas ni aglutinarlas en un pensamiento ecléctico. Con ese mismo espíritu, Vitoria parte de
los principios tomistas para entender y sumar lo que de positivo se está gestando en las corrientes intelectuales de su tiempo queriendo darles una integración superior que dé respuesta integral a la realidad y problemas de su tiempo.
Con esta intención, investigadores del proyecto y colaboradores han participado en este volumen colectivo con el que se quiere mostrar la aportación de Tomás de Aquino a la antropología.