En este trabajo se analizan tres prácticas a un tiempo éticas y estéticas: el tatuaje, el culturismo y la modificación corporal extrema. Las tres son prácticas autopoiéticas y las tres están referidas también a aquello que ante todo somos: cuerpo. Las tres son, por tanto, lo que hemos dado en llamar prácticas de sentido, capaces de anudar y dar dirección a una vida. No es de extrañar, pues, que, en tiempos de desarraigo y falta de sentido, se hayan puesto de moda. Tampoco es casual su referencia…
Read moreEn este trabajo se analizan tres prácticas a un tiempo éticas y estéticas: el tatuaje, el culturismo y la modificación corporal extrema. Las tres son prácticas autopoiéticas y las tres están referidas también a aquello que ante todo somos: cuerpo. Las tres son, por tanto, lo que hemos dado en llamar prácticas de sentido, capaces de anudar y dar dirección a una vida. No es de extrañar, pues, que, en tiempos de desarraigo y falta de sentido, se hayan puesto de moda. Tampoco es casual su referencia al cuerpo, pues siendo aquello que más propiamente somos, el cuerpo es también lo que más a mano nos queda; lo más fácil de cambiar y lo más visible. Así, las tres prácticas que en este trabajo se analizan pueden ser vistas como una forma de retomar el control sobre nuestra propia vida, a la deriva.